Aquello que acongojaba mi existir era lo que mas deseaba, pero estaba atrapado allí donde la naturaleza me protegía de todo, en mi simple condicion de humana, la mas esecial humanidad tenia capturada a mi libertad. Jamás podría ser libre debido a mi propia existencia y sin embargo que destellos encantadores, que luz encandiladora del corazón surgía de mi pecho cada vez que percibía liberarse un suspirito de su majestuosidad. Allá esta ella y el mundo se voltea para verla, sus simples estelas que dibujan salpicados momentos nos hacen temblar...
Nunca podríamos soportarla en su integridad, no es cosa para humanos... esta más allá...
domingo, 17 de abril de 2011
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