domingo, 17 de abril de 2011

Lo indeterminado...

Aquello que acongojaba mi existir era lo que mas deseaba, pero estaba atrapado allí donde la naturaleza me protegía de todo, en mi simple condicion de humana, la mas esecial humanidad tenia capturada a mi libertad. Jamás podría ser libre debido a mi propia existencia y sin embargo que destellos encantadores, que luz encandiladora del corazón surgía de mi pecho cada vez que percibía liberarse un suspirito de su majestuosidad. Allá esta ella y el mundo se voltea para verla, sus simples estelas que dibujan salpicados momentos nos hacen temblar...
Nunca podríamos soportarla en su integridad, no es cosa para humanos... esta más allá...

domingo, 20 de febrero de 2011

Ambiciones..

Me repugnaba de manera honda y delicada esa situación, pero no me atreví a decirle nada, no comprendería, ya casi nadie lo comprende, es sólo que a veces quisiera expresarlo pero no encuentro como. Lo único que supe hacer en ese momento fue quedarme mirando a la nada, ya no pude ni pensar, algunos alaridos que cortaban el viento quedaron impregnados en mi piel como un aroma a playa revuelta y de vez en cuando el olfato se me aviva y lo recuerdo, quisiera no recordarlo pero todavía no aprendí a decidir sobre eso.
No me quedó tolerancia en el estomago, después de ese día no pude volver a mirar sin ansiedad de grandeza ningún suspiro, sin embargo aprendí a quedarme quieta debajo de cualquier luz y ahora solo guardo algunos retazos y cuando decido que ya no lo tolero puedo elegir irme, como dije ya no me queda tolerancia en el estomago,no puedo esperar menos que demasiado.
Lo quiero todo, absolutamente; y sino prefiero no gastar los viajes entre los árboles en eso, sea lo que eso sea, no acepto menos que demasiado, lo demás me empieza a dar nauseas.
A veces me asusta ver crecer tanto mis ambiciones y a veces me halaga.
Sigo envidiando profundamente a los que saben exigirlo y van trascendiendo la atmósfera de toda cordialidad como despojándose de todo y abrazando fuertemente su aspecto más natural. A veces me miran y nos reconocemos, pero yo sigo sin animarme y me roba un suspiro profundo ver que reconocen en mis ojos aquello que ellos practican. Sonrisas traviesas se perciben cuando me los encuentro, amo a esos seres y no puedo no amarlos.

Quien sabe... quizás algún día…